La profesión del contador

¿Cuál es la diferencia entre un contador público y un actuario?

Ambas profesiones están basadas en la recolección y el análisis de data de índole financiera o contable. Muchas veces los contadores y los actuarios trabajan juntos. La función de los actuarios es de evaluar y prevenir los riesgos financieros de las sociedades a través de un análisis estadístico de hechos probables. También, evalúan riesgo de eventos adversos, accidentes o desastres naturales para los particulares (es por eso que habitualmente trabajan para compañías de seguro). Para las empresas, la principal diferencia es que los contables a través de su trabajo pueden asesorar el cliente con previsiones estadísticas a partir de su trabajo (aconsejarle si le es rentable invertir en un proyecto o no) pero su trabajo primaria es el de auditoría, control y confección de la contaduría de la empresa. Los actuarios vendrían a completar el trabajo de contador en la previsión de riesgos (en el caso de que el primero no lo pueda hacer o no se sienta apto a hacerlo).

¿Quienes están obligados a tener un contador público?

Por lo general los comerciantes o empresas relativamente pequeñas no tienen obligación de contratar a un contador público pero si deben llevar en orden su contabilidad. Para ese fin es recomendable de igual pedir el asesoramiento contable aunque sea para algunos meses, le podrá dar una buena perspectiva sobre la realización de sus futuros proyectos. Los contables no solo sirven para firmar, y certificar los estados contables de las empresas. El rol de asesoramiento, previsiones, consejos de inversión es importante para los contadores, se trata de la parte más estratégica de su profesión.

Asimismo, los contadores acompañan también a los creadores de empresas. Si quiere crear una empresa, puede contratar a un contador para que:

  • Le haga un estimativo del presupuesto
  • aconsejarle para su estatuto jurídico, social
  • minimizar el costo fiscal
  • aconsejarte en sus opciones para financiamiento